La Iglesia en el Posconflicto Colombiano

El Señor dice:
«Mis ojos están puestos en ti.
Yo te daré instrucciones,
Te daré consejos,
Te enseñaré el camino que debes seguir. SALMOS 32:8 (DHH)

Objetivo Principal

Desarrollar un programa de formación bíblica acompañado de recurso bíblico para los excombatientes desmovilizados y miembros de las iglesias cristianas que se encuentren en áreas de posconflicto con el objetivo de equipar la iglesia en su papel de catalizador para la reinserción, la reconciliación, y el desarrollo de los acuerdos de paz en Colombia.

Problema

El conflicto armado en Colombia dejó alrededor de siete millones de víctimas y constituye una responsabilidad compartida entre las FARC, los paramilitares y el Estado. A su paso, el conflicto ha dejado efectos devastadores en su mayoría afectando a la población civil. El 23 de junio de 2016, después de 52 años de conflicto y casi cuatro años de diálogos entre el Gobierno colombiano y las FARC desarrollados en La Habana (Cuba), se declaró el cese temporal pero indefinido de las acciones militares de ambos bandos, además de la desmovilización, entrega de armas y reinserción a la vida civil de los militantes del grupo subversivo, siendo el fin de las FARC como organización insurgente y alzada en armas (Revista Semana, 2016).

En este tipo de guerras de larga duración, la violencia puede llegar a deshumanizar las relaciones entre los distintos actores en confrontación, incluso con la misma población civil. En esos contextos de animosidad y lazos sociales quebrantados, a menudo suelen ser agentes externos, terceras partes, quienes logran poco a poco cambios que, sumados a otros esfuerzos, pueden ser clave para la superación del conflicto armado dado que pueden (re)construir una base para la necesaria confianza en el camino hacia la paz.

En Colombia uno de esos actores es la Iglesia, que a través de diálogos pastorales en el territorio y con la participación de algunos de sus líderes como mediador de diálogos de paz, ha tenido un rol importante en procesos de paz en el pasado (La Silla Vacia, 2017). El evangelio ha sido el canal mediante el cual se ha buscado fortalecer el dialogo y crear una cultura de reconciliación al mismo tiempo que se busca fortalecer la democracia, justicia social, y derechos humanos para todos los colombianos (Salazar Loaiza, 2009).

Un testimonio de un exguerrillero explica que el papel de la iglesia en el conflicto fue en algún momento un problema para ellos ya que siempre que llegaban a los lugares más apartados del país donde no hay luz, ni electricidad ni acueducto ni carreteras, ni transporte, ni casa cural, ni siquiera una autoridad política “siempre hay un loco con un libro negro bajo el brazo predicando a Jesús”. En las montañas y selvas del suroeste de Colombia la guerrilla expulsó a creyentes, destruyendo iglesias y asesinando pastores. Puertas Abiertas Internacional dice que más pastores han sido asesinados ahí en Colombia que en cualquier otro país democrático del mundo (Impacto evanlegistico, 2014).

En el 2016, la terminación del conflicto en Colombia (especifico con las FARC) abrió los caminos hacia regiones apartadas del país donde antes era imposible o riesgoso ingresar a predicar el evangelio por causa de los actores armados y su reticencia hacía la palabra de Dios. Hoy es una realidad que Colombia está en un proceso de reconciliación y paz en el cual es menester trasmitir valores que permitan a la nación comprender el pasado y adquirir herramientas para vivir el presente y augurar un mejor futuro (ElEspectador, 2018).

Son cerca de 7.000 (siete mil) desmovilizados los que encuentran en los Espacio Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) en 26 zonas ( Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), 2018) distribuidas a lo largo y ancho del país, normalmente cerca a cabeceras municipales o pequeños municipios de departamentos como Chocó, Tolima, Guajira, Cesar, Putumayo, entre otros.

En cuanto a oficios y capacitaciones, diversas instancias nacionales e internacionales han llegado a los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) antiguamente llamadas Zonas Veredales Transitorias de Normalización (ZNTV) a promover la capacitación en diversas áreas del conocimiento para fortalecer sus capacidades productivas y de reincorporación a la sociedad ( Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), 2018).

En cuanto al tema de reincorporación en la sociedad, un grupo de profesionales interdisciplinario, de la Universidad de Harvard, en el año 2001 propusieron la Teoría del perdón y la Reconciliación, definiéndolo como medios efectivos para la sanación de los odios y los deseos de venganza, considerando que da prioridad a las víctimas sobre los victimarios, siendo el perdón indispensable para pensar en una cultura de paz (Narvaez Gomez, 2003). La palabra de Dios como fuente de perdón.

La iglesia en Colombia en zonas donde se vivió el conflicto y el desplazamiento quedo muy debilitada. Estamos iniciando el tiempo de posconflicto en Colombia y se necesita fortalecer y capacitar la iglesia en estas zonas, con el objetivo de que participe activamente en esta transición.

Solución

Ante los nuevos retos que tiene colombiana en este periodo de posconflicto, surge la voz de la Iglesia cristiana, la cual tiene la función de ser sal y luz, de acercar las respuestas a las necesidades del ser humano y está llamada a proponer el perdón, como elemento necesario en la reconciliación del pueblo colombiano.

Desde la Sociedad Bíblica Colombiana -SBC- se propone desarrollar un programa de formación bíblica acompañado de recurso bíblico gratuito para los excombatientes desmovilizados y miembros de las iglesias que se encuentren en áreas de posconflicto, con el objetivo de equipar la iglesia en su papel de catalizador para la reinserción, la reconciliación, y el desarrollo de los acuerdos de paz.

Además, el proyecto incluye formación bíblica para los líderes cristianos que se encuentran en las zonas influyentes en el desarrollo del posconflicto, con el objetivo de otorgarles entrenamiento bíblico y competencias pedagógicas, permitiéndolo mejorar la interacción cercana con las escrituras y herramientas para superar los retos que demanda la sociedad en estas zonas en recuperación. La formación pastoral será brindad de manera gratuita por expertos de Sociedad Bíblica Colombiana.

Por su parte, con este proyecto se pretende generar en la población objetivo capacidades de resistencia para afrontar sucesos o situaciones en las que se vieron inmersos durante el periodo de  conflicto en Colombia. Al finalizar el programa el sujeto tendrá una alta capacidad resiliente para sobreponerse a los periodos de dolor emocional y traumas.

Afirmación de Filadelfia

Nuestras audiencias clave estarán en el centro de nuestra toma de decisiones al definir las prioridades locales. Nos aseguraremos de que las audiencias a las que servimos están representadas en la planificación de los programas. Como Fraternidad mundial desarrollaremos y dotaremos de recursos a programas mundiales de interacción con las Escrituras para jóvenes y familias, personas en situación de riesgo, migrantes y desplazados por el conflicto armado.

¿Qué hemos hecho?

Con el propósito de equipar y formar a la iglesia en Colombia, desde la Sociedad Bíblica Colombiana -SBC- se realizaron donaciones por 404.465 mil en recursos bíblicos con un valor de 25.000 USD durante el 2017 y se han financiado en parte los diferentes programas de formación que oferta la SBC entre los que se encuentran:

Diplomado Pastoral para la mujer – Diplomado Pastoral Juvenil – Diplomado Predicación Expositiva- Diplomado Consejería Cristiana- Diplomado Agentes de paz y reconciliación un compromiso del cristiano – Seminario de escatología – Diplomado Nuevo testamento

A la fecha más de 200 líderes cristianos han sido entrenados bajo un plan educacional, y en el 2017 capacitamos a más de 1300 estudiantes en programas en conjunto con instituciones educativas acreditadas en el Ministerio de Educación.

¿Cómo lo vamos a hacer?

Se identificarán las iglesias en zonas estratégicas para el posconflicto y se llevaran allí de manera presencial programas de formación gratuitos con una metodología de aprendizaje basado en competencias, que permitirá a los estudiantes estar en capacidad de compartir la palabra de Dios bajo un riguroso conocimiento teológico y tendrán las herramientas para servir como catalizadores para la reinserción, la reconciliación, y el desarrollo de los acuerdos de paz en sus territorios.

Por otro lado, se llevará la palabra de Dios a los desmovilizados en los espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación junto con programas prácticos que contribuyan a aumentar su probabilidad de insertarse satisfactoriamente a la sociedad civil. Se planean también actividades en conjunto con las iglesias locales que permitan a los desmovilizados acercarse a la iglesia.

En los diferentes programas de formación se enseñan diferentes metodologías dependiendo del tipo de diplomado. En algunos casos se usa la metodología “aprender-haciendo” en la que el estudiante de manera interactiva y didáctica conoce sobre la temática. Otra metodología usada en nuestros cursos son las clases magistrales, así como la metodología de aprendizaje cooperativo.

Acerca de la Sociedad Bíblica Colombiana

La Sociedad Bíblica Colombiana es una entidad sin ánimo de lucro, cristiana, interconfesional, de servicio a la Iglesia, cuya misión es la difusión de la Palabra de Dios, motivando a la interacción con el Evangelio de Jesucristo. En los últimos 43 años hemos llevado la Palabra de Dios a más de 921 municipios en Colombia.

En la Sociedad Bíblica Colombiana (SBC) creemos que la Biblia es para todos, por lo cual trabajamos para que llegue el día en el que cada colombiano pueda tener acceso a la Palabra de Dios en su lengua y medio de elección.

La razón de nuestro existir es servir a la iglesia en Colombia, con la Biblia y con recursos bíblicos, para que en conjunto compartamos el evangelio.

Presupuesto

Este proyecto tiene un alcance nacional y se busca realizar seguimiento en las zonas donde intervengamos. Se plantea desarrollar el proyecto inicialmente por 4 años con un valor de 45.000 USD anuales.